A nadie sorprende que una estrella de Hollywood del nivel de Tom Cruise, resulte ser una pareja controladora, y es por esto, que las posibilidades de que un noviazgo serio y luego una boda por todo lo alto se llevara a cabo con la actriz Ana de Armas, no se consiguiera.

La diferencia de edades y de calibre es evidente, pero igual una mujer interesada en tener una relación amorosa con futuro, no dejaría escapar un partidazo como Tom Cruise, pero Ana es una latina moderna, joven e independiente, y no estuvo dispuesta a ceder en nada.

El error de Tom es querer involucrarse con una actriz. Si el quiere una relación que funcione, lo conveniente es buscar a una mujer que no se dedique a los medios ya que estas sólo quieren estar en el ojo público, que se hable de ellas, y trabajar en TV y películas.
